Es una de las dudas más repetidas sobre la factura de la luz: ¿me conviene el mercado regulado o el libre? No hay una respuesta única para todos, pero sí una forma clara de entender la diferencia y decidir con criterio.
Qué es el mercado regulado (PVPC)
En el mercado regulado, el precio de la energía no lo fija una empresa: se calcula según una metodología establecida por la normativa, vinculada a los precios del mercado eléctrico. Solo pueden ofrecerlo las comercializadoras de referencia. Su gran característica es la transparencia: pagas según el precio resultante, sin margen comercial añadido — para bien cuando el mercado está barato, y para mal cuando se encarece.
Qué es el mercado libre
En el mercado libre, cada comercializadora diseña sus tarifas: precio fijo durante un periodo, precios distintos por franjas, tarifas indexadas… A cambio de esa estabilidad o flexibilidad, la empresa incorpora su margen. Aquí está la mayor parte de la oferta comercial, y también la mayor dispersión: hay tarifas muy competitivas y otras claramente caras.
Las diferencias que importan
- Previsibilidad: el libre permite fijar precio y dormir tranquilo; el regulado fluctúa con el mercado.
- Transparencia: el regulado no tiene margen comercial; en el libre depende de cada oferta.
- Servicios añadidos: en el regulado no pueden ofrecerte extras; en el libre sí (y conviene vigilarlos).
- Bono social: solo se puede solicitar estando en el mercado regulado, algo clave para quien tenga derecho a él.
¿Cuál te conviene?
Depende de tu perfil: de cuánto consumes, en qué horarios, de tu tolerancia a la variabilidad y de si puedes acogerte al bono social. Hay perfiles que salen ganando con la transparencia del regulado y otros a los que una buena tarifa fija del libre les da mejor resultado y tranquilidad.
Míralo con datos, no con miedo
Nuestra recomendación es no decidir por eslóganes: se decide mirando tu consumo real de los últimos meses y comparando escenarios. Ese análisis lo hacemos gratis en Soluciones con Kalma: nos mandas tu factura y te decimos, con números y en lenguaje claro, qué opción encaja mejor contigo.
Un vistazo al gas: la misma lógica
En gas natural existe un esquema equivalente: la tarifa regulada (TUR) frente a las ofertas del mercado libre. Los criterios de decisión son los mismos que en electricidad — transparencia frente a previsibilidad — y también aquí la respuesta correcta depende de tu consumo real y tu perfil, no de eslóganes.
Señales de que estás en la opción equivocada
Facturas que oscilan sin que tu vida cambie, un precio de kWh muy por encima de las ofertas actuales, o servicios añadidos que encarecen el recibo son señales claras de que toca revisar. La comparación seria se hace con tus últimos meses de consumo delante, como explicamos en nuestro servicio de luz y gas.
Preguntas rápidas
¿Puedo volver al regulado si me arrepiento?
Sí, el cambio entre mercados es libre y sin coste, aunque conviene revisar si tu contrato libre tiene permanencia por algún descuento.
¿El bono social lo dan las comercializadoras libres?
No: solo puede solicitarse con una comercializadora de referencia, dentro del mercado regulado.
¿Me decís qué me conviene sin cambiar nada?
Sí. El estudio es informativo y gratuito; decidir siempre es cosa tuya.